¿QUIÉNES SOMOS?


Somos un organismo de la Iglesia Católica que anima y coordina la obra caritativa de la misma. A través de formas adaptadas al tiempo y las circunstancias, buscamos lograr el desarrollo integral de todas las personas, con especial preferencia por las comunidades más marginadas.

Un poco de historia


FORMACIÓN (1932 – 1969)

En 1934 se conforma la Arquidiócesis de Santa Fe de la Vera Cruz, de la mano del Cardenal Fassolino.
El 30 de octubre de 1955, la Reunión Episcopal Argentina llama a la unidad en el campo apostólico, y especialmente, manifestaba la necesidad de la existencia de un movimiento que animara en el cumplimiento de la caridad. En mayo de 1955 se resuelve la creación de F.A.C. (Fraterna Ayuda Cristiana) con sede en Crespo 2605.

PRIMERA COMISIÓN (1967 – 1973)

En 1963 se empieza a pensar que es necesario un organismo dentro de la Iglesia que canalice de forma organizada la ayuda paliativa.
Finalmente en 1967 se cambia el nombre de F.A.C. a Cáritas, y la sede se translada a San Jerónimo 1627 (ubicación actual).
Una vez establecida, se conformó la primera comisión directiva, conformada por Ida Ferrero de Reñe Mir como directora.
Pese a su escaso tiempo de vida, los miembros de la comisión directiva viajan a Medellín a reunirse con la CELAM; y a Buenos Aires, junto a 2000 voluntarios a colaborar con la inundación.

LLEGADA DE ZASPE (1969 – 1984)

Con Eduardo Momert a cargo de la Comisión Directiva, Cáritas Santa Fe, recibe a uno de los más grandes exponentes del trabajo social como director: Monseñor Vicente Zaspe.
Esta es una etapa de gran desarrollo social y denuncia moral a un Estado muy cuestionado en aquellos tiempos revoltosos.
A nivel latinoamericano, Cáritas atiende la problemática de la inmigración interna y las inundaciones en Guatemala.
A nivel local, recordamos el “operativo inundación” en el año ’82. Zaspe estudia posibles soluciones a la reducción de la asistencia inmediata. De allí surge una caridad más eficaz , organizada y un curso de acción más estable.
Promueve la creación de equipos parroquiales y colegiales. Orienta su desarrollo e incorpora a la juventud (rol recreativo importante).
Fomenta el crecimiento y el conocimiento mutuo con otras organizaciones católicas de acción caritativas.
Se revisan los estatutos y se complementan hasta llegar a uno definitivo, que es el actual.
Tras continuos viajes al interior, comienza a formar Cáritas en cada uno de los decanatos y a los delegados de cada uno de ellos.
Cuando todavía no existían las regiones, se realizaban reuniones en zonas sufragáneas como Rafaela y Reconquista.
Se funda el albergue Monseñor Zaspe y el hogar Santa Marta.

LLEGADA DE MONS. STRONI Y LA REORGANIZACIÓN(1984 – 2002).

Comienza aquí un proceso de gran fortalecimiento institucional. Con el programa ayudarte, y el proyecto Escuela de Voluntariado se crece en la promoción humana.
El proceso de reestructuración con la llegada de Blanchoud, tendrá bases firmes en la humildad, potenciación de los recursos de formación y comunicación.

EL ARRIBO DE ARANCEDO EN TIEMPOS DE LA INUNDACIÓN (2003 - 2018).

Este es un periodo muy triste para la diócesis, y Mons. Arancedo llegó para tomar cartas en el asunto. En medio de la inundación llega a la ciudad y reforma una Cáritas golpeada. Esta Cáritas tendrá tres notas distintivas para con las demás, y serán propias de Arancedo: presencia, cercanía y disponibilidad.
Uno de los datos relevantes de este período, es como durantes y después de la catástrofe hídrica que sufrió la ciudad, Cáritas articuló un excelente trabajo en red junto al Estado y otras instituciones como la Universidad Cátolica de Santa Fe (U.C.S.F.).
Un ejemplo de este trabajo en red fue el plan de vivienda realizado en Barrio Loyola; para el cual Cáritas consiguió el apoyo de Cáritas internacional y otras instituciones.

UN NUEVO COMENZAR: LA LLEGADA DE MONS. SERGIO FENOY (2018 – ACTUALIDAD)

A comienzos del año 2018 el querido Mons. José María Arancedo decide jubilarse y dar paso a un obispo más joven que acompañe a la Arquidiócesis. Ante esta novedad, el Papa Francisco elige a un joven Obispo en ejercicio: Mons. Sergio Fenoy que venía de servir diez años en la Diócesis de San Miguel, en Buenos Aires. De este modo, se reorganiza la diócesis y con ella la Cáritas Diocesana, que buscará dar pasos firmes encaminados en las orientaciones pastorales planteadas a nivel nacional.